Derecho Romano en España

Uno de los principales agentes de romanización es la norma jurídica romana. Es el derecho y sus instituciones las que ostentan el privilegio de ser el gran orgullo romano.
Roma permite que los pueblos vencidos mantengan sus leyes y su organización pero existe una gran diferencia entre conquistados y conquistadores. En Roma, son ciudadanos los romanos o aquellos a quienes se les concede el privilegio de obtener la ciudadanía.
Por debajo de los ciudadanos romanos se encuentran los habitantes de las provincias con derechos muy diversos y en posición de inferioridad. A la cabeza de ellos se encuentran aquellos que a los que se les concede el privilegio de estar igualados jurídicamente a los latinos.

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Derecho Romano
 
Las ciudades conquistadas que no son incorporadas al derecho romano se dividen en dos categorías:
  • Civitatesfoederatae: son las que firman un pacto o una alianza con Roma. Se les permite conservar su soberanía pero en temas de política internacional deben seguir los pasos de Roma.
  • Senatus Consultur: mantienen su soberanía pero firman un pacto con el Senado de Roma.Pero estas clases de ciudades no son muy habituales y en un gran número de casos las ciudades vencidas son duramente castigadas. En algunos casos, son arrasadas, las propiedades pasan a pertenecer al estado romano y muchos pobladores son vendidos como esclavos.

En la mayoría de los casos, las ciudades vencidas firman un pacto de sumisión a Roma o entrega un tributo fijado por los conquistadores (estipendiarias). La autoridad son los magistrados romanos. La conservación de sus instituciones, modo de organización y leyes se establece según las condiciones de la Lex Provinciae.
La resistencia que muchas ciudades y regiones de España ofrecen a Roma se encuentra evidenciada en la escasa cantidad de ciudades federadas que existieron. Plinio hace mención a este hecho y en el año 79 d.C. escribe lo siguiente: “La zona meridional de España, la costa mediterránea y el valle del Ebro, están sometidos desde la pretura de Sempronio Graco, en 178 a.C. La Lusitania y la Celtiberia, aunque dieron aún mucho que hacer a Roma, tras la muerte de Viriato el año 139 a.C. y tras la con quista de Numancia el 133 a.C. fueron ya sojuzgados o a lo menos vencidas. De 175 ciudades de la Bética, 9 eran colonias, 10 municipios romanos y 27 municipios latinos; de las 293 agrupaciones político-administrativas de la tarraconense, únicamente eran ciudades, 179; y de entre ellas 2 eran colonias, 13 municipios romanos y 18 latinos; de las 81 comunidades gentilicio políticas de la Lusitania eran ciudades urbes sólo 48 Y de estas solamente 5 colonias y 3 municipios”.
En conclusión, muchos hispanos hablaban y tenían un modo de vida romano pero muchos mantenían las costumbres, instituciones y leyes locales.

Ejército romano en España

El ejército no solo cumple la función de conquistar el territorio sino también la de romanizar a sus habitantes. Dado que el ejército permanece en el lugar hace posible la expansión de la cultura romana. Por otro lado, también se reclutan hombres entre los pobladores autóctonos para formar parte de las legiones romanas. De esta manera, tienen la posibilidad de convertirse en ciudadanos romanos cuando finalizan el servicio militar y además se les concede tierras.
A las legiones se les otorga un territorio alrededor del campamento para explotar la tierra. Los núcleos urbanos se forman en torno a estos y sus habitantes son las personas que habitualmente acompañan al ejército: mujeres e hijos de los soldados y mercaderes. Con el tiempo, cuando estos poblados se hacen más numerosos se organizan en municipios.
El ejército introduce innovaciones que fomentan la transformación de las condiciones y regímenes de vida autóctonos. Como representante del imperio como institución de este tuvo la misión de respaldar las fuerzas sociales autóctonas que colaboraron con el proceso de romanización.
De esta manera la romanización satura toda la península de manera eficiente.

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Ejército romano en España